Cómo elegir un fular y por qué te lo recomiendo.

Como primerizas en Babywearing (Porteo) muchas veces nos preguntamos qué hay de especial en un fular tejido. A simple vista es sólo un largo pedazo de tela… ¿O no? Para todas aquellas que lo han pensado, como yo en su momento, he aquí una lista de cosas que considero importantes sobre un fular:

1. La tela – debe ser de fibras naturales, nada sintético. Los encuentras 100% algodón o mezclado con lino, seda o lana. Recuerda que estará en contacto con la piel delicada de tu bebé por mucho tiempo. Al ser natural, permite que sea fresco. También hay diferencias de un fular a otro de tejidos naturales por el ancho del hilo. Mientras más delgado, más liviano, sin perder fuerza y soporte para cargar. Como detalle adicional, también en tejido/diseño de la tela aporta, no sólo en cuestión de estilo, sino en cómo carga. Lo mejor es una sarga cruzada, también llamada diagonal. Esta brinda más soporte y suavidad que una sarga plana.

2. Las costuras – debe ser un sólo pedazo de tela, sin agregados y tener costura todo alrededor para mayor seguridad. Si compras un fular (es decir, un pedazo de tela elaborado específicamente para este propósito) esto está “por default”.

3. El ancho – algunas marcas muy económicas de fulares ofrecen 60cms de ancho. A mí nunca me ha gustado tener tan poca tela, no me permite dar el soporte al cuello o espalda que quisiera, ni en bebés pequeños ni en niños grandes. El estándar del mercado es de 70cm de ancho, pero existen de 82cm… Y una vez que probé esos, no regresé a un ancho menor… Al menos así me pasó a mi.

4. El valor de tu dinero – Si inviertes en un buen fular, de buena marca, de hechura de calidad, aunque tú lo uses no pierde gran valor en el mercado. Casi no se deprecia. Es decir, que cuando hayas terminado de usarlo puedes recuperar gran parte de tu inversión si lo revendes. Mientras más limitados sean los modelos, mejor en este sentido, porque adquieres casi una pieza única. 

Excluyo aquí los fulares elásticos, que no te permiten muchas opciones para cargar y dejas de usar en cuanto tu bebé empieza a pesar porque la elasticidad de la tela dá de sí. También excluyo a los fulares para usos específicos, por ejemplo, un fular para agua (regadera, alberca) ya que en ese caso los tejidos sintéticos no se pueden evitar, pero sí se puede asegurar que el tejido y los colorantes no sean tóxicos. Yo tengo uno que usa poliéster y lo amo para el agua… además se lo recomiendo a todo mundo. No sé qué haría sin él, pero no lo usaría para cargarlo en un ambiente seco. 

Como comentario final, quiero hacer hincapié en algo. El uso de fulares es algo que aún no se convierte en parte de la corriente principal de crianza, así que al principio tenemos que luchar con la parte dentro de nosotros (y nuestro círculo cercano) que nos dice que no es un básico… Que primero se debe comprar la carreola, la cuna, el cambiador, la silla alta, y todos los demás artículos que sí son parte de la corriente principal de crianza. Si pueden, tomen mi palabra… Este producto es el básico más útil de todos. Lo terminarás usando todos los días, con todos tus hijos. Lo podrás usar tú, tu mamá, tu esposo (siempre y cuando quieran, por supuesto). Lo usarás en casa, en la calle, de viaje. Será mucho más útil y práctico que la carreola. Aunque la tengas (como es mi caso) te encontrarás usándola para cargar las compras mientras tú llevas a tu hijo cerca.

Además, la filosofía Doman lo recomienda mucho. Les recuerdo las reglas de movilidad de Doman: 

    1. 1. Si no camina, cárgalo.
    2. 2. Si ya camina un poco, que camine y cuando se canse, cárgalo.
    3. 3. Si ya camina, que camine.

Doman recomienda evitar cualquier aparato, el lugar del niño es en brazos o explorando. Si aún no camina, que gatee… es decir, debe estar en el piso, boca abajo o en brazos. 

Entrevista a Gaby San (Cargarte)

Entrevista a Gaby San (CargArte)

Les recomiendo que vean la Entrevista a Gaby San de Cargarte que hicimos aquí mismo para ver más beneficios y tips para empezar a portear a tu bebé.Pero menciono aquí mismo tan sólo algunos de sus beneficios:

– Lloran menos: los bebés que son porteados son más tranquilos y lloran menos.

– Duermen mejor: se ha demostrado que los bebés con los que se ha usado el método canguro aumentan más rápido el peso y duermen mejor. A diferencia de lo que uno pudiera creer, yo lo he vivido. Mientras más cargo a mi hijos, mejor duermen por la noche. 

– Tienen mejor desarrollo psicomotor: el constante balanceo genera en los niños mejor equilibrio y mejor control postural, debido a que su cuerpo se va adaptando a nuestro movimiento. Es como hacer los ejercicios de balance activo de Doman todo el tiempo. Les brindamos movimientos tridimensionales.

– Los cólicos disminuyen. Llevar al bebé en posición vertical (vientre contra vientre) beneficia mucho a su sistema digestivo, que aún es inmaduro y facilita la expulsión de gases. 

– Son más sociables. El bebé se integra en la vida cotidiana, participando en lo que el adulto hace;  en los paseos y charlas. 

 

Así que la próxima vez que pienses que un fular es un simple pedazo de tela… piénsalo dos veces… y si aún no tienes uno, y lo has estado pensando, espero que mis experiencias te ayuden a tomar finalmente la decisión.

 

Comentarios 4

  1. Liliana Merit Torres Luna

    Me gusta la idea ya que con Diego nunca tuve la oportunidad pero ahora con el nuevo bb que viene me gustaría hacerlo, tu los vendes???? Me podrías recomendar alguno para primerizas en este asunto???

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