¿Cómo sé si está aprendiendo?

Esta es una de las preguntas que todos los padres nos hacemos en algún momento, y de las preguntas que más recibo en el blog cada que les recuerdo que es importante no preguntar.

Pero… ¿Si no pregunto, cómo sé que está aprendiendo lo que le enseño? El simple hecho de que hagamos esta pregunta demuestra lo grabado que tenemos en nuestra cultura que los exámenes son parte fundamental del aprendizaje. Y eso es precisamente lo que hay que comenzar a cuestionar y analizar.

Doman propone que debemos resistir las ganas de preguntar o examinar a nuestros hijos por el simple hecho que enseñar es un regalo, no deberíamos de pedir nada a cambio. Estar preguntando alenta el proceso de aprendizaje en lugar de acelerarlo. Además que la comunicación que manda a nuestros hijos es que “no confiamos” o “no los creemos capaces”.

Recuerda que si seguimos la filosofía Doman es para lograr un vínculo fuerte con nuestros hijos, para enseñarles que aprender es divertido. Ejercitamos su cerebro mediante la interacción con los padres y los estímulos (bits, palabras, música…) así que presentarles esta información no es el fin, sino el medio para lograr un cerebro muy interconectado que les facilite cualquier aprendizaje a lo largo de su vida, ya sea intelectual o afectivo. Todo lo maneja el cerebro.

De cualquier forma, nos gusta saber que nuestro esfuerzo rinde frutos, porque como sociedad creemos a los niños mucho menos capaces de lo que realmente son. Así que ¿cómo puedes saber que tu hij@ está aprendiendo? ¿Hay manera?

Claro que la hay. Te pregunto: ¿Qué hace un niño cuando acaba de adquirir una nueva habilidad? Aunque este sea tu primer hijo, todos hemos observado el comportamiento de los niños a nuestro alrededor.

Imagina que estás en un parque y observas a un niño de 4 años que intenta escalar un pequeño árbol. Después de muchos intentos, finalmente lo logra. Ves su rostro lleno de orgullo. Acto seguido, lo escuchas gritar con todas sus fuerzas: “¡Mamá, mamá, mírame!” Si la mamá no hace caso de inmediato gritará aún más fuerte hasta obtener la atención deseada. Acaba de aprender algo nuevo y lo que quiere ahora es mostrárselo a su mamá.

De igual forma un bebé, por muy pequeño que sea, nos quiere mostrar sus nuevas habilidades. Cada hijo lo hará a su tiempo y a su modo, pero si estamos conectados con ellos no pasará desapercibido. Recuerdo muy bien el día que Zuri comenzó a mostrarme que sabía. Tenía apiladas todas las tarjetas de lectura que ya había retirado, cuando vio la de hasta arriba y me hizo la seña correspondiente. ¡Yo no lo podía creer! Esa simple acción fue la que impulsó la creación de este blog, y marcó el inicio de los video que han visto a lo largo de ya casi 3 años.

Considero importante explicar esto pues tal vez al ver los videos en el blog pienses que me la vivo preguntándoles, y no es así. Pregunto sólo después de que ellos ya me han dado señas de que saben y sólo cuando tengo una cámara a la mano y los voy a grabar para compartirlo. Es por eso que no publico actualizaciones cada x tiempo, sino conforme los tiempos de mis hijos.

También puedes de vez en cuando proveer oportunidades para que esto suceda. Un par de veces yo dejo caer “accidentalmente” mis bits y pido ayuda diciendo algo así: ¿Me puedes pasar la bandera de Brasil, por favor? ¡Y listo! Eso manda un mensaje completamente diferente a “dime dónde está la bandera de Brasil”, ¿lo ves?

Así que no te estreses, no preguntes y confía en tu hijo. Como dice Doman, él ya tiene demasiada gente que no lo cree capaz. No estés tú en ese equipo, sino en el equipo que está de su lado, que lo cree y sabe capaz. En el momento que menos esperes comenzará a mostrarte lo que sabe.

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